Estimado lector, lo que está por leer talves le parezca jocoso, o inapropiado, probablemente vaya en contra de sus principios, o de lo que usted considera moral o amoral, lo invito respetuosamente a que en estos minutos que compartirá conmigo, trate de deshacerse de todo eso que nubla la vista.
Empezaremos haciendo un ejercicio, en la siguiente línea usted pondrá su nombre y leerá lo que con elsujeto y el adjetivo conforman la siguiente oración:
Mi nombre es Fulanito o Fulanita y soy heterosexual.
Puede que por el contrario usted sea como yo, homosexual, quiero aclarar que en mis 26 años, y conozco bastante gente, nunca he escuchado a nadie decir eso, ni siquiera en un bar de los que conocemos como de ambiente, o en aquellos donde uno encuentra “de todo”.
Entre los conocidos que tengo, con quienes comparto en común una preferencia sexual, he escuchado a muchos el decir “soy gay”, “soy playo” o “soy lesbiana” y no siempre para definir su preferencia sexual, sino, como un adjetivo calificativo.
Probablemente, sea idea mía, no sé, lo dejaremos para que lo hablemos después, pero yo, no me siento nada bien con la idea de adecuar esa oración para describirme:
Mi nombre es Fulanito o Fulanita y soy homosexual.
Me explico, si usted es heterosexual y yo homosexual no tenemos nada que nos diferencie más que una preferencia sexual, y si usted tiene mi mismo gusto, listo, tenemos el mismo y punto. A lo que voy es que no debe ser visto como algo diferente, es algo que es y ya.
Y es acá donde quiero llegar, a la moralidad del asunto, ¿que hace a un heterosexual diferente de un homosexual, más que una preferencia sexual?
Si usted respondió que hay alguna diferencia aparte de esa, le diré que no prosiga leyendo el resto de lo que tengo por decir. Si por el contrario, reconoce como yo que no la hay, lo invito a que juntos, y siendo esta mi primera manifestación pública sobre el tema, alcemos la voz y dejemos el silencio injusto y exijamos que sus derechos sean los mismos que los míos, y si usted es “gay” (no de calificativo, sino de preferencia sexual) luchemos por tener los mismos derechos que los de preferencia heterosexual, puesto que hemos coincidido que somos iguales.
No quiero pregonar una lucha que se encabece diciendo “soy gay”, puesto que eso no me define como persona, yo soy mucho más que una preferencia sexual, soy Internacionalista, soy estudiante, soy hijo, soy novio, entre otras cosas; y sí, soy costarricense, y como tal merezco los mismos derechos que todos, por lo tanto la lucha debe de ser por la igualdad, no por derechos especiales, porque usted y yo somos iguales.
Su cédula de identidad es igual a la mía, ninguna de las dos dice: Preferencia Sexual: ________________ (rellene usted de nuevo), como para que ello represente una diferencia.
Entonces, ¿porque usted puede contraer matrimonio civil y yo no? Seria completamente normal que los “soy” del párrafo anterior incluyeran un “soy esposo”, por nombrar únicamente un ejemplo de derecho que no aplica para mí.
Y no me malinterprete, no escribo esto para poder casarme, sino para comentarle porque es que considero que la forma en la que muchos homosexuales exigen sus derechos está mal. Y no es que yo diga que manifestarse o participar en una marcha gay este mal, hay libertad de expresión tanto así que yo estoy escribiendo esto, lo que no comparto es que se haga una marcha o manifestación alegando una diferencia y no una igualdad para acceder a determinado derecho. Me refiero a lo siguiente, analicemos el siguiente escenario, por lo menos yo nunca he visto una marcha de “orgullo heterosexual”, y menos alegando algún derecho, y bueno, los de esa preferencia si gozan de ellos, pero veámoslo así, si se limitan nuestros derechos por una preferencia sexual, porque nos vendemos como diferentes, si somos iguales. Orgullo gay sí, pero no como calificativo que marque una diferencia, sería como aceptar que somos diferentes y por ende se nos deben de aplicar distintos derechos. En el otro extremo de la balanza, que dicha que los heterosexuales no tiene que marchar para hacer valer sus derechos. Todo depende la óptica con la que se analice... TODAVÍA NOS FALTA TANTO PARA LOGRAR ELIMINAR LA HETERONORMATIVIDAD... ASÍ QUE TOCA MANIFESTARNOS!
Alzo la voz no por ser gay, sino porque se me ve como diferente, y una preferencia sexual cuando hablamos en Derechos NO es un adjetivo calificativo que me excluya de ellos.
Quiero terminar comentándoles, que la primera persona que leyó esto, fue mi madre, quien me ha apoyado mucho, pero ella me dijo, tenga cuidado porque hay gente que es muy “cerrada”, a lo que yo le respondí, los del problema son ellos, no yo, ser discriminante si es un adjetivo calificativo: ¿discrimina usted? Solo usted sabrá ¿Discrimina nuestro país? SI
Por Rafael Semeraro Kluge
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