Rafael Semeraro Kluge
Como es costumbre ya en mí, soy gustoso de referirme al diccionario, y citar para así comenzar, en fin, el presente ensayo será referente a mi pensar luego de cuatro meses de instruirme en cuanto a esta materia referente a la sociología política.
Comencemos entonces como es ya usual en mi, Civismo, es según el diccionario una serie de cualidades que caracterizan al buen ciudadano, y dice también que figura la cortesía y la educación que por el momento solo voy a decir “ojala”.
Retomemos cronológicamente, la primer cosa sobre la que hablamos en clase fue sobre la política, y uno de los principales aprendizajes que por lo menos obtuve fue la de dejar de pensar en la política únicamente cada cuatro años, y en el político corrupto. Arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los estados, y dice por ahí también en mi querido diccionario que es el, Arte o traza con que se conduce un asunto o se emplean los medios para alcanzar un fin determinado. Y es que política hay en todas nuestras acciones, en nuestro hogar, escuela, lugar de trabajo, barrió y claro está en nuestra comunidad y país. La política inclusive, no es asunto solo de los seres humanos, hasta una jauría de lobos tiene política al tener su líder, su macho alfa.
Continuemos avanzando, sabemos que la política no es solo “el político” que quiere llegar a ser presidente y que muchos diremos que aparte quiere hacer su agosto en el proceso. La política es importante por que somos una democracia, por que ciertamente nuestra opinión es tomada en cuenta porque ese uno más uno, es un millón. Hay quienes se quejan del estado del país, o de su comunidad, o de cómo funcionan las cosas en general, sin saber que tiene la oportunidad de alzar su voz para un cambio.
Y es que a como está la sociedad, en que las personas desconfían de quienes los rigen, de quienes ellos eligieron muy a menudo por que era el “menos malo” o por costumbre o tendencia política familiar, y esta desconfianza los aleja de las urnas de votación, será tal vez una autodefensa que cada ciudadano tome, pero es traicionar el sentimiento cívico, y el amor a la patria, y el que no voto que no se queje porqué no hizo nada, y lo mínimo que uno puede hacer como ciudadano es votar. Es un deber y un derecho.
El voto es la máxima expresión de la democracia, es lo que nos hace miembros “de”. Los griegos, según la historia fueron los primeros en aplicarla, de una forma no muy democrática en algunos casos por contradictorio que suene ya que la democracia de aquel entonces era exclusiva para algunos. Pero sea como sea fueron los primeros en aplicarla. Era considerado en ese entonces todo un honor ser miembro del senado y tener un voto, hoy día somos ciudadanos cuando adquirimos nuestra cedula de identidad, y cuando tenemos nuestra cedula de identidad podemos votar. La democracia, en conciso la actitud democrática de los miembros, forma parte de la cultura que nos caracteriza.
Entonces entramos al tema de lo que nos caracteriza como costarricenses, la negrita, el futbol, el gallo pinto, lo tamales y el ceviche como afrodisiaco, el leguaje, el pachuquismo y la pachotada, son entre muchos otros, lo que nos caracteriza. En definitiva la cultura nos unifica como grupo social. Y fuera de la globalización que como dice nos lleva a un mundo más global, mas unificado, hay que encontrar el equilibrio, que tal vez por la unificación de mercados o popularidad de una de moneda o un idioma, no perdamos esa esencia que como decíamos nos caracteriza socialmente. Lo más interesante e importante no es solo que la cultura identifique, es que trasmite, cultura es arte también, el arte trasmite un mensaje claro, la música en especial, trasmite un mensaje, y tiene un poder increíble, sea de motivación o de crítica.
Por sociología del conflicto se entiende todas aquellas teorías sociológicas que analizan la sociedad desde el punto de vista de la desigualdad, el conflicto y el cambio social. Lo que la sociología del conflicto se propone es reflexionar sobre la fragmentación y los conflictos sociales que son consecuencia de de la desigualdad social. Es aquí donde debemos ser un poco idealistas y menos realistas, y pensar más en el sí que en el no. Aprovecharnos de la cultura y todo lo que conlleva, de la democracia y sus ventajas para así ser parte del cambio y no del problema, y superar la crisis social en la que vivimos.
Parte de esta problemática, de esta desintegración social y cultural, se debe en parte a que no se sabe sobrellevar la globalización, hay que lograr sacarle a la globalización el provecho para bien y no para perjuicio de nuestra sociedad. Hay que hacer que funcione la globalización, cosa que ciertamente no es sencilla, ya que conlleva democratizar, involucrar, activar, interactuar, entre otras; sobre tantos diferentes temas, que tiene a salirse de las manos. Para que la globalización funcione no solo se debe conseguir un sistema económico estable, si no que se requiere también un contrato social mundial.
Un poco sobre la ética, de lo cual ya he hablado extensamente hace un tiempo atrás, retomémoslo entonces, había dicho yo que la ética era la parte de la filosofía que trata sobre los actos humanos, es el arte de la vida, de una vida en sociedad, regida por valores principios, que hacen virtuoso al que la práctica, un ser feliz y completo sin importar las circunstancias.
Hablando de licuadoras como diría una profesora que tuve, cuando uno cambia de tema radicalmente, el despertar de la sociedad civil, “el espacio donde, en uso de su libertad y autodeterminación, el individuo se mueve en el espacio asociativo”, que es un proceso complejo que conlleva la redefinición de la noción de ciudadanía, y es que consideramos a alguien ciudadano cuando forma parte de la sociedad, que conlleva deberes y derechos, se busca que el ciudadano sea participativo, que no se siente a ver los toros desde la barrera, que se ponga la camiseta, se identifique y actué. Que participe, que forme parte del proceso democrático, definir la relación entre la sociedad civil y el estado, precisar si puede contribuir al perfeccionamiento de los gobiernos y los esfuerzos de control social del Estado, buscando transparencia y publicación de dichas políticas públicas. Busca que como ciudadanos seamos participativos, para que alcancemos esa democracia participativa.
Hay temas de temas, de los que hablamos, como si han variados los valores de nuestra sociedad, cosa que si ha sucedido, en parte nuestra percepción de los mismos, o la aplicación de estos; hablamos también sobre cómo afecta la globalización a nuestros indígenas, y todos los problemas internos que tienen en sus comunidades y que nadie les pregunto como quería que se les ayudase; también hablamos de cómo las empresas hacen marketing subliminal por medio del RSE.
Es acá donde entramos en lo principal, en la esencia. ¿Cuál es, o será mi aporte en la sociedad?
La sociedad costarricense demanda un ciudadano comprometido con los valores y principios, con las costumbres y tradiciones y con el sistema democrático de vida, con su familia y con la comunidad. Hay que ser cívicos, buenos ciudadanos, ser consciente de los deberes y de los derechos y responsable de las acciones; tenemos que tener una actitud positiva hacia los derechos humanos y una actitud crítica ante la influencia de las culturas extranjeras sobre nuestros valores propios; conocer los logros que han engrandecido al país que son incluso ejemplo para países más desarrollados; alentar la valoración de los Símbolos Nacionales, los recursos naturales y otras manifestaciones del patrimonio cultural de nuestro país.
El civismo propicia el reconocimiento de los hábitos, valores y actitudes en la que se basa la convivencia. “Cuando los hijos de una nación son consientes del amor por su Patria, lo que se refleja en el respeto por lo que identifica a su nación, la convivencia democrática se fortalece” “…hoy, más que nunca debemos mantener las instituciones democráticas de Costa Rica y llevarlas a los más altos niveles de perfección…” Oscar Arias Sánchez.
Acá retomo lo que párrafos atrás dije sobre la globalización, ese llamado paradigma de la globalización que esta caracterizado porque aspectos varios como lo son políticos, económicos, religiosos, educativos, culturales, lingüísticos entre otros, tienen difusión y repercusión mundial. Hay quienes la ven como perdida propia de nuestra identidad y quienes la ven como un proceso de enriquecimiento cultural a nivel mundial. La solución está en hacer un llamado a la sociedad actual para que sea capaz de generar acciones que rescaten nuestras raíces, sin encerrarnos en una burbuja que nos excluya. Los medios de comunicación son entonces un arma de doble filo, que puede bien enterrar nuestra historia en el pasado, o servir de vocero para que no quede olvidada en algún libro de historia.
Entonces ¿Cuál es mi rol?, yo digo que lo mínimo que uno puede hacer es ser un buen ciudadano, participativo, y consiente, que no se duerma en los laureles, que cada cuatro años salga a votar, y no solo salir a votar por el presidente, si no por nuestros alcaldes, organizarse comunalmente contra el hampa, no tirar basura, si no rejuntar el papelito que tiro quien va delante mío. Cantar el himno nacional, traspasar los buenos valores y principios a nuestros hijos, fomentar la identidad nacional, disfrutar del arte y el folklor que nos caracteriza y defender con el corazón lo que es nuestro, es un deber y un derecho.
Es cierto que la realidad actual del país es un tanto critica, que el tema es la seguridad pero que seguimos en pañales, problemas hay muchos, soluciones también pero ponerlas en práctica se torna un tanto lento. Y hay cosas que no esperan. Hay que darle prisa al asunto. No quedarse lamentando y hacer algo al respecto, ese algo puede ser tan sencillo como hacer uso de la democracia que tenemos.
Bueno en fin, cuatro meses después, se aprendió mucho, se hicieron buenos amigos, pero lo más importante es que se tomo conciencia, hubo vinculación, compromiso, mi civismo se incremento, aprendí a ser participativo con este patria con un día recibió a mis padres con los brazos abiertos, y la que es mi hogar, mi tierra y mi patria, 100% orgulloso de ser costarricense, a ponerse la camiseta, salir a votar siempre, organizarme comunalmente, tener una voz y que sea útil para mi comunidad y mi país. Actitud crítica, y amor es lo que se necesita.
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